viernes, 19 de junio de 2015

Mausoleo - Día VIII

     Día VIII después del Suceso.

     Querido diario:

     Me he encerrado en una casa a descansar y no he podido olvidar lo que hice ayer. Tan justificado en mi situación, tan ilógico en cualquier otra. ¿Qué está haciendo el mundo conmigo?
    No he podido evitar ponerme a llorar en cuanto encontré una casa donde descansar. Mi pequeño ataque de ansiedad provocó que un par de ellos despertaran de su somnolencia. Por suerte, había atrancado la puerta antes. No recordaba haberlo hecho. Tan autómata. De verdad que necesito encontrar a alguien.
    Me he quedado dormida hecha un ovillo detrás del sofá y pegada a la pared. Al desperar, ninguno apedreaba mi puerta. Pero debo ser más cuidadosa, les he visto hacer mucho más para conseguir comida.
    Desde mi no se sin tan cómoda posición en un tercero, he podido ver como vagaban una pequeña manada de ellos por la calle. Cuando no hay comida cerca los noto menos activos. Supongo que eso juega a mi favor siempre que pase desapercibida. He aguardado un par de horas aquí, he registrado la casa y he encontrado algo de comida. Aunque me siento muy claustrofóbica por momentos. Voy a acabar como Drägan, ¿verdad, Diario? Bueno, supongo que me pondré en marcha en unas horas.
     También he descubierto otra cosa, pero es complicada de contar. Ni siquiera se si se tratara de una pista o no, pero creo que es conveniente dejar

No hay comentarios:

Publicar un comentario